sábado, 5 de agosto de 2017

Niños y niñas con raíz, un libro de la tradición oral hondureña y la imaginación infantil








Portada de Niños y niñas con raíz





Niños y niñas con raíz es un libro creado a partir de la tradición oral y la creación  colectiva e individual de los niños y las niñas de los pueblos garífuna, pesh, lenca, tolpán y miskito de Honduras. Es una selección cuidadosa de textos inéditos de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO, textos creados en una serie de talleres ejecutados desde el año 2012 al 2015 por el Proyecto EducAcción, bajo la dirección de la agencia Institutos Americanos de Investigación (AIR), con fondos de USAID.

Muchos de estos relatos son piezas propias de la literatura oral de nuestros pueblos indígenas y garífuna, y otros son el resultado de la maravillosa imaginación de sus niños y niñas. Las ilustraciones que acompañan esta obra son de la autoría de los mismos niños y niñas. El propósito del Proyecto EducAcción con esta obra, más allá de fortalecer habilidades de lectura en el Primer Ciclo escolar, es conectar a los niños y niñas de distintos pueblos en la diversidad de su cultura, para afianzar y enriquecer su universo de aprendizaje; abrir las ventanas que dan a los paisajes y haceres de los pueblos originarios, como una oportunidad única para un abrazo fraterno que vigorice su aprendizaje y su conocimiento. 

Este es el resultado del esfuerzo de niños y niñas con raíz ancestral, de pueblos que reclaman y merecen contar en sus escuelas con materiales de lectura propios, que consoliden su sentido de pertenencia y el amor al terruño que por siglos les ha servido de morada. 

Niños y niñas con raíz es un libro para compartir con orgullo, porque es la evidencia de la capacidad creadora de los pueblos originarios de Honduras, de su capacidad para transformar el mundo y tornarlo a la relación amorosa con la Madre Tierra, tal ha sido la herencia cultural de nuestros pueblos indígenas y garífuna.


Muestra de algunos textos:

(Garífuna) 

LA ESTRELLA TIENE CABELLOS DE ESCRITOR


Ayer por la noche salió un escritor a ver el cielo y miró una estrella con cabello de escritor.
El escritor se sorprendió y dijo:

— ¡Qué estrella tan bella! Y tiene un cabello parecido al mío.

El escritor le pidió un deseo a la estrella. Y deseó ser calvo y la estrella le cumplió.


WARUGUMA TAU LÍDIBURI GABÜRÜDADITI 

Wurinauga guñeu aban láfuridun aban gabürüdaditi ariagua sielun, larihagülebai tun aban waruguma kama hamuga lauñaun lídiburi gabürüdaditi.

Sidiheiguati gabürüdaditi, ñei lariñega: ¡tumagadien waruguma mau! 

Ani genegeguati tídiburi luma nídiburi. Aban liabin gabürüdaiti, aban lamuriahan aban ligundanhabu tuma. Lun me buga léheluchun lábulugu, ligia tadüga waruguma lun.


Autoras: Esmeralda Andrade, Estéfany Martínez



EL GORDITO 
INFLADITO


Yo no sé cómo siempre te inflas, infladito. Pero yo siempre podría saber por qué te inflas.
¡Ay, infladito! A saber por qué te inflaste.

Al menos te inflas. ¿Por qué te inflas, Infladito? Porque todos los días comes y te inflas más
que nunca.

¡Ay, infladito! Supe por qué te inflas, porque tú me lo confesaste, gordito infladito.
Bueno, este cuento así termina.


DIBUNETI LÚLUTI


Ibidieti nun ida liña lan láludun, numá lúluti.
Gawarati negesihan ka lan uagu báluda.

!Numá lúluti! ibidieti nun ka lan uagu báluda.
Bugia lútiburaü ¿ka ti uagu báluda, numá lúluti?

Ladüga laigin sagü weyu, ligia láludunbai sunwandan.
¡Numá lúluti!, subudinâli ka lan uagu báluda, ladüga gufesebâli nun,
dibuneti lúluti.

Buenu, ya lébeda úraga le.





Javier Omar Deras.



(Pesh)

EL GUACOKÁ

El guacoká es un ave gigante. Dios le dio una sabiduría al guacoká para que cargara una gran serpiente y la llevara al otro lado del mar. Pero cuando el guacoká quiso atravesar un enorme árbol, llamado korpajká, tuvo un accidente, quedó atorado en un enorme gancho del árbol, pero al ver que no podía ni soltar ni llevarse a la serpiente. Decidió comérsela.
Después de comer y comer, sintió ganas de hacer sus necesidades y de sus defecaciones salieron diferentes clases de víboras. Por eso es que en estas regiones los humanos mueren a menudo y todo se debe a que el guacoká no pudo terminar de llevar la serpiente al otro lado del mar.


GUACO A’KA


Guaco ma pechguackua a’ka í, patatichta asamaña eña. To wacoma, ebis a’ka as anejpirii atenña papiro, ĩjka u’techpiriskuama péhn a’ka as chirií apima korpan, ãñá neiná kaskí, péhn akasa’ña, inka chewãwa yo’ katajras ás, inka pakekakií, patutcheki ēí. Ēí, ēipé, achãichkií, achiwamá, ebiskaénwama.

Akró guaco, ebis pachéhtirí a take atenña.




Deonila Montes Acosta, María. Adela Escobar, Serapio Hernández, Quiñones y José Yovany Lugo



UNA NIÑA DE 
CUENTO





Iban por el camino dos niñas, cuando salió de pronto un león se les tiró encima. Una de ellas corrió, se trepó a un árbol y se ocultó entre las ramas. La otra se quedó a mitad del camino, viendo que no tenía escapatoria; se echó al suelo y se hizo pasar por muerta, conteniendo la respiración.

El león se acercó y comenzó a olerla. Le olía la cara y creyó que estaba muerta y se alejó. Cuando el león se fue, la niña del árbol bajó y le preguntó a la niña:

—¿Qué te dijo el león?
—Me dijo que quien abandona a su compañero en caso de peligro no es buena persona.



YE KORTA YE KAAÑA


Yé korta pok nelerwa tajña. Ika apaskinewa uj pawá as arpaski to kartui aaken, to hasma oji, penña tawejí. I asma tjña a rakin tawarki, chei chitiri kukña ta enjí onna ishkikén.

Uj pawa né boni taj tukí onjí awatapach. Ameskuamá onni ken cheihi akuaskua nei. Inka uj pawa newajá yéma penñaje chrejí y arkapei as yeró.

—¿Inken tijkisá uj pawa?
—Tichtatikihi taro akasterskuama arwajta achaúpe, tojma pesh warkihi toj peshi.


Nilsi López



(Miskito)


EL KISI QUE SE LLEVÓ A UN NIÑO
Había una vez un niño que vivía con sus padres. Este niño era desobediente y siempre que llegaba la hora de la comida y la mamá le servía sus alimentos, él no quería comer porque decía que le daban muy poquito.

Un día, cuando la mamá le sirvió la comida, volvió a murmurar diciendo que le había dado uy poco, y se salió de la casa. Se metió en un mortero y se quedó dormido. Cuando llegó la noche, salió un kisi (hombre de la selva) del monte, diciendo:

—Dungki tiwan, kiu kiu kiu, dungki tiwan, kiu kiu kiu. (Se me ha perdido algo, kiu kiu kiu).

Se acercó al niño que dormía, se puso el mortero sobre sus hombros y regresó al monte.
El niño seguía durmiendo, sin darse cuenta de que el kisi se lo llevaba. Cuando ya había caminado bastante, el niño se despertó. Se dio cuenta que estaba en los hombros de un kisi y le dio mucho miedo. Pero pensó en hacer algo para salvarse, y esto fue lo que se le ocurrió: “Cuando el kisi pase por debajo de una rama, yo me voy a quedar colgado; así el kisi no se dará cuenta y yo me podre salvar”.

Hizo exactamente como lo había pensado. Se quedó colgado de una rama, y el kisi sin darse cuenta siguió caminando. El niño aprovechó este momento y se fue corriendo hasta su casa.

Desde ese día, el niño se hizo obediente y no volvió a murmurar por la comida.



DUNGKI TIWAN TUKTA KUN BRIWANBA KISI KA

Tukta waikna kum bâra kan, dis tumaia baman wataukikan. Yu kum kan, yaptika mita plun iki yaban taim, uba nan lupia yabuya wisi, tumi unuh kum kan bîlara kangh aimakan. Aimakan kat thai yapan. Mahka tihmya iwan bâra, kisi tara kum, unta tîla ba wina, baltakan,
aibila bara:

—Dungki tiwan kiu kiu kiu. Dungki tiwan kiu kiu kiu 
—wisiki bal, unuh kata ba miski bûki prak brih wan.

Bara tukta waikna kata ba lika aidahra sin walras tadi yapikan. Mahka unta târa lilara wapikan bâra, tukta waikna ba kupya tangh krawan, aidahra walan taim kisi pahpayara kan, bara sibrin pali daukan. Bara witin naku lukan

–dus tnawa kum munhtak lui wabia taim yang bâ wina prak alkaisna, baku lika yang  wakwamna. 

Bara lukam baku daukan, dus tnawa kum munhtak kisi ba lui wan bâra, bâ wina prak alkan; kisi kata ba aidahra walras tadi wapi wan. Tukta waikna ba, bâ wina kahwi, plapi aiwatla kat baltakan.

Baha yua wina tuman ba mahka swin.




Traducción de Elmor M. Wood




(Lenca)


EL DÍA QUE LAS OLLAS CANTARON


Un día, unas ollas de barro se pusieron de acuerdo para cantar una canción. 

Unas iban a tocar y otras a cantar, y todas se pusieron de acuerdo sobre la canción que entonarían. Tenía que ser una linda canción. Estuvieron ensayando mucho tiempo hasta quedar satisfechas.

Era la primera vez que se presentaban ante un público.

Llegado el día cantaron tan bien su repertorio que siempre les pedían repetición y la gente las felicitó mucho y les aplaudieron y se fotografiaron con ellas.

Lástima que las ollas de aluminio no sabían cantar.



Ronald Daniel Vásquez Juárez




LA COMPETENCIA DEL ATOL AGRIO Y EL ATOL DULCE


En la comunidad de El Cerrón, Yamaranguila, en tiempos de la cosecha de maíz, el atol agrio y el atol dulce querían saber quién era el mejor, y decidieron hacer una competencia.

Convocaron a toda la gente de la aldea para que probaran y saborearan su atol favorito. Y luego dieran su veredicto.

Todos los participantes quedaron muy sorprendidos de lo sabroso que eran estas bebidas, y no se podían decidir por uno de ellos.

Al final, el Consejo de los Ancianos dijo que ninguno de los dos podía faltar en esa comunidad.



Ligia Pamela Fonseca Manueles, José Pablo Méndez



(Tolpán)

¡QUÉ FLOR DE MONTAÑA!


Este nombre lo dijo Juan Martínez, cacique que vino de Yoro, de la tribu Santa Martha, municipio de Yorito. Juan Martínez fue abuelo de Cipriano Martínez, cacique de San Juan de Orica.

El cacique introdujo su bastón en el húmedo centro de la tierra de la montaña y vio cómo se hundió sin mucho esfuerzo, entonces dijo:

—¡Qué flor de montaña!

De ahí proviene el nombre de la Montaña de la Flor. El Presidente Don Miguel Paz Barahona, mandó a medir las tierras de la montaña en el año 1927-1930, y los topógrafos le dijeron a la gente tolpán que mejor se pasaran al sector norte. Así se organizó la tribu de San Juan.

Cipriano Martínez acompañó a los topógrafos. Hoy hace setenta y ocho años de haber sido
juramentado cacique de la tribu de San Juan, por el Gobernador Político de Francisco Morazán.





¡TSJÁN TSUTUS JOCJ MO’O!


Nin jupj tjevelc Juan Martínez cacique tsjan pü’ü, Yoro p’o nina la tribu Santa Martha, municipio Yorito, Juan Martínez juoj cyicj Cipriano Martínez jupj p’iya cacique.

Jupj cacique wama tjeme jupj borto lal amó jastjejyama locopyaya ne’a toncja tjac jupj cacique tocna tjevele i

—¡Tsjan ts’utus joc mo’o!

Neá jupj lo jocmo’o plutsjuy ts’utus jupj. Don Miguel Paz Barahona tjėjyuta tjivyuja ama en mil novecientos veintisiete a mil novecientos treinta y jupi topogologos le dijeron nina po üsus yupj tjil el este norte se organiza la tribu San Juan.

Cipriano Martínez amulú topografía nin jawas abril dos mil quince tya’a setenta y ocho años juramentado como cacique en la tribu San Juan nt’a’ por jupj Gobernador Político de Francisco Morazán.



Roque Martínez






viernes, 4 de agosto de 2017

SI CREO Y LEO, ME RECREO: Una apuesta de impacto en la lectura para la niñez en Honduras





Niñas y niños miskitos de distintos centros escolares de Puerto Lempira, en Gracias a Dios, escriben relatos fantásticos en un taller de creación literaria e ilustración. Su trabajo produjo el libro Muskitia pranika nani, Maravillas de La Moskitia.


En Honduras, de acuerdo a los reportes de los docentes del sistema oficial de la educación, la carencia de libros de lectura es una de las limitantes más importantes en el proceso de fortalecimiento de las destrezas de lectura de los nuevos lectores. Según el relato de la profesora Elsa Cervantes, del Centro de Educación Básica Fraternidad en Jesús de Otoro, los niños y niñas no cuentan en su ambiente familiar con ningún estímulo para la lectura porque “no hay una cultura del libro”, las familias no cuentan con  libros y la lectura como una actividad habitual. Padres y madres de familia, con la excepción de  algunos casos, acostumbran dejar las actividades educativas a entera responsabilidad de los centros escolares.

De acuerdo a una encuesta de base sobre la lectura, realizada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en 2011,  a la pregunta ¿cree usted que la mayoría de los padres se esfuerzan por formarle el hábito de la lectura a sus hijos?   El 52 % respondió que no, en tanto, el 48 % respondió afirmativamente.  La percepción general es que la lectura no es un hábito familiar.

De acuerdo a las estadísticas del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe ( CERLALC),  Honduras es el país que menos títulos de libros publica anualmente, en comparación con Guatemala, El Salvador y Costa Rica. Por otra parte, los mismos docentes manifiestan con preocupación no tener hábito de lectura.

LA NIÑEZ HONDUREÑA ESCRIBE SUS CUENTOS CON SUS PROPIAS VOCES


En el municipio de Sabá, Colón, niños y niñas afilan su imaginación para crear los primeros textos del libro Mango sí, mango no; ahora leo yo.


En el año 2012, con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)  a través del Proyecto EducAcción, inicia un proceso de asistencia para el mejoramiento y fortalecimiento de las habilidades de la lectura con  la producción de los primeros libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO. Esta colección consiste en la creación de cuentos, relatos, poemas y canciones de niños, niñas y adultos de diferentes puntos del país, textos inéditos que se mediaron, editaron, y diagramaron, produciendo un total de 42 libros.

En el proceso de su creación y producción, el mayor hallazgo ha sido evidenciar el enorme talento de nuestras niñas y niños, el asombroso acervo de la tradición oral de los padres y madres de familia, el honesto interés de los docentes que acompañaron esta creación y la capacidad creativa y técnica de los miembros del TALLER PERMANENTE DE CREACIÓN Y MEDIACIÓN DE TEXTOS INÉDITOS: estructura de base voluntaria compuesta por docentes escritores, gestores culturales y profesionales de las letras del país, quienes hicieron posible la producción de los textos infantiles a través de una metodología participativa y creativa. La producción incluyó un proceso de capacitación para docentes para el uso de libros de lectura de forma creativa y efectiva.

Los libros de la colección (66,000 ejemplares ya distribuidos en algunos centros educativos del país) están siendo utilizados por docentes de aula no únicamente para el desarrollo de sus clases, sino también para el disfrute de la lectura.  En el centro escolarJosé Omar Acosta, del municipio de Santa María, en el departamento de La Paz; el Profesor Elvin Josué López encargado de grado, mostró con emoción el Espacio Creativo Lector, en el que se exponían tres libros de la Colección, entre los cuentos, relatos e ilustraciones creadas por los niños, y las niñas, y nos expresó convincente: “Lo que satisface, lo que da alegría es que a los niños les gustan estos libros, y quieren leer, piden los libros y disfrutan leyendo solos y en grupos”.


Niñas y niños garífunas de Cusuna, Iriona, Colón, en plena faena creativa


Durante la visita a este centro, se acercaron tres niñas y dos niños a la conversación que se sostenía con el docente, y él les preguntó: “¿Quieren leer algo?”, y cada uno de los niños y las niñas tomaron un libro y se acostaron boca abajo y se dispusieron a leer, con evidente alegría y sentido lúdico. Luego todos leímos y reímos, inventamos algún  cuento en colectivo. Y pudimos seguir en aquella bonita sesión, leyendo y conversando sobre los libros y la lectura.

La alegría del profesor Elvin Josué López era evidente. “Hemos puesto en práctica todas las técnicas que hemos aprendido”, dijo, “y los niños y las niñas todos los días leen con mucho interés”.

Experiencias como la anterior tuvimos varias, en las que la evidencia de la efectividad de los libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO se podía apreciar en el uso que los y las niñas de primero, segundo y tercer grado, hacían de manera espontánea, como si se tratara de algo naturalmente suyo. Lecturas fluidas, motivadas, alegres; y sobre todo, acompañadas con el entusiasmo de docentes que expresaban su satisfacción de contar con un material necesario para realizar su labor profesional con instrumentos adecuados.

LA CREACIÓN DE CUENTOS INÉDITOS ES UNA AUTÉNTICA APUESTA DE PUBLICACIÓN DE LITERATURA INFANTIL QUE APUNTA  AL FORTALECIMIENTO DE HABILIDADES DE LECTURA


Tres niños de Olanchito, Yoro, muestran sus ilustraciones creadas para el libro El niño que voló en un papelote.

Niñas y niños del municipio de Chinda, Santa Bárbara, evalúan sus mismos trabajos antes de darles el toque final a sus cuentos.


Jorge Martínez Mejía, especialista literario del Proyecto EducAcción comentó que “el impacto positivo de los libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO, tanto en el entusiasmo del docente como en el de los estudiantes se debe a que están hechos con materiales propios del entorno cultural. Los personajes, los motivos y el lenguaje les es muy familiar. Están construidos con el interés de motivar a reconocerse a través de la lectura y de esa manera se hace más fácil que mejoren sus habilidades de aprendizaje del idioma como herramienta clave para alcanzar otros conocimientos”

La Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO, es una de las auténticas apuestas de publicación de literatura infantil en Honduras que apunta con certeza al fortalecimiento de habilidades de lectura a través de la recuperación tanto de la tradición oral de los pueblos originarios, como de la imaginación propia de los niños y niñas de cada localidad; una apuesta que utilizar al máximo el recurso de los conocimientos propios en un marco de valores de respeto a la naturaleza, la cultura de paz, la lengua materna de los pueblos indígenas y afrohondureños  y la equidad de género.



Niños y niñas en Chinda, Santa Bárbara, juegan a los aviones de papel después de una larga faena creativa en la que crearon cuentos, relatos, poemas e ilustraciones.



 Niños y niñas lencas de El Cerrón, Yamaranguila, en el departamento de Intibucá, leen sus recién creados cuentos para el libro El día que las ollas cantaron.


Aunque en Honduras aún no contamos con estudios sobre la existencia de libros en los hogares, a simple vista se observa la ingente necesidad de fomentar la lectura, fortalecer la formación docente y continuar facilitando la producción de textos propios que contribuyan a fortalecer las destrezas lectoras de los nuevos lectores en la comunidad escolar.



Padres de familia de la comunidad indígena tolpán, de San Juan de Orica, en la Montaña de la Flor, Francisco Morazán, traducen textos a su lengua natural, los textos de su tradición oral escritos originalmente en español.




 En primer plano, niñas escriben individualmente sus propios cuentos para el libro Mango sí, mango no; ahora leo yo.













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miércoles, 2 de agosto de 2017

Una extraordinaria muestra de la pintura de Victor Nizovtsev



Victor Nizovtsev en su estudio


El artista ruso-estadounidense Victor Nizovtsev, es un fantástico pintor que utiliza magníficamente la técnica de los óleos en sus figurativas y dramáticas composiciones. fantasía marina, paisajes y naturalezas muertas. Su formación artística profesional se produjo en Rusia, sin embargo Victor un constante estudioso del arte y de experiencias ricas y diversas. Sus temas proceden de su observación, de la mitología griega, el folclore ruso, los recuerdos de la infancia, los grandes maestros del pasado y la rutina cotidiana. A continuación una muestra de su fascinante mundo cargado de sugerencias literarias, particularmente para visualizar esa evocación de la imaginería infantil oriental.





























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Tomado del blog: www.tuttartpitturasculturapoesiamusica.com