viernes, 4 de agosto de 2017

SI CREO Y LEO, ME RECREO: Una apuesta de impacto en la lectura para la niñez en Honduras





Niñas y niños miskitos de distintos centros escolares de Puerto Lempira, en Gracias a Dios, escriben relatos fantásticos en un taller de creación literaria e ilustración. Su trabajo produjo el libro Muskitia pranika nani, Maravillas de La Moskitia.


En Honduras, de acuerdo a los reportes de los docentes del sistema oficial de la educación, la carencia de libros de lectura es una de las limitantes más importantes en el proceso de fortalecimiento de las destrezas de lectura de los nuevos lectores. Según el relato de la profesora Elsa Cervantes, del Centro de Educación Básica Fraternidad en Jesús de Otoro, los niños y niñas no cuentan en su ambiente familiar con ningún estímulo para la lectura porque “no hay una cultura del libro”, las familias no cuentan con  libros y la lectura como una actividad habitual. Padres y madres de familia, con la excepción de  algunos casos, acostumbran dejar las actividades educativas a entera responsabilidad de los centros escolares.

De acuerdo a una encuesta de base sobre la lectura, realizada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en 2011,  a la pregunta ¿cree usted que la mayoría de los padres se esfuerzan por formarle el hábito de la lectura a sus hijos?   El 52 % respondió que no, en tanto, el 48 % respondió afirmativamente.  La percepción general es que la lectura no es un hábito familiar.

De acuerdo a las estadísticas del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe ( CERLALC),  Honduras es el país que menos títulos de libros publica anualmente, en comparación con Guatemala, El Salvador y Costa Rica. Por otra parte, los mismos docentes manifiestan con preocupación no tener hábito de lectura.

LA NIÑEZ HONDUREÑA ESCRIBE SUS CUENTOS CON SUS PROPIAS VOCES


En el municipio de Sabá, Colón, niños y niñas afilan su imaginación para crear los primeros textos del libro Mango sí, mango no; ahora leo yo.


En el año 2012, con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)  a través del Proyecto EducAcción, inicia un proceso de asistencia para el mejoramiento y fortalecimiento de las habilidades de la lectura con  la producción de los primeros libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO. Esta colección consiste en la creación de cuentos, relatos, poemas y canciones de niños, niñas y adultos de diferentes puntos del país, textos inéditos que se mediaron, editaron, y diagramaron, produciendo un total de 42 libros.

En el proceso de su creación y producción, el mayor hallazgo ha sido evidenciar el enorme talento de nuestras niñas y niños, el asombroso acervo de la tradición oral de los padres y madres de familia, el honesto interés de los docentes que acompañaron esta creación y la capacidad creativa y técnica de los miembros del TALLER PERMANENTE DE CREACIÓN Y MEDIACIÓN DE TEXTOS INÉDITOS: estructura de base voluntaria compuesta por docentes escritores, gestores culturales y profesionales de las letras del país, quienes hicieron posible la producción de los textos infantiles a través de una metodología participativa y creativa. La producción incluyó un proceso de capacitación para docentes para el uso de libros de lectura de forma creativa y efectiva.

Los libros de la colección (66,000 ejemplares ya distribuidos en algunos centros educativos del país) están siendo utilizados por docentes de aula no únicamente para el desarrollo de sus clases, sino también para el disfrute de la lectura.  En el centro escolarJosé Omar Acosta, del municipio de Santa María, en el departamento de La Paz; el Profesor Elvin Josué López encargado de grado, mostró con emoción el Espacio Creativo Lector, en el que se exponían tres libros de la Colección, entre los cuentos, relatos e ilustraciones creadas por los niños, y las niñas, y nos expresó convincente: “Lo que satisface, lo que da alegría es que a los niños les gustan estos libros, y quieren leer, piden los libros y disfrutan leyendo solos y en grupos”.


Niñas y niños garífunas de Cusuna, Iriona, Colón, en plena faena creativa


Durante la visita a este centro, se acercaron tres niñas y dos niños a la conversación que se sostenía con el docente, y él les preguntó: “¿Quieren leer algo?”, y cada uno de los niños y las niñas tomaron un libro y se acostaron boca abajo y se dispusieron a leer, con evidente alegría y sentido lúdico. Luego todos leímos y reímos, inventamos algún  cuento en colectivo. Y pudimos seguir en aquella bonita sesión, leyendo y conversando sobre los libros y la lectura.

La alegría del profesor Elvin Josué López era evidente. “Hemos puesto en práctica todas las técnicas que hemos aprendido”, dijo, “y los niños y las niñas todos los días leen con mucho interés”.

Experiencias como la anterior tuvimos varias, en las que la evidencia de la efectividad de los libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO se podía apreciar en el uso que los y las niñas de primero, segundo y tercer grado, hacían de manera espontánea, como si se tratara de algo naturalmente suyo. Lecturas fluidas, motivadas, alegres; y sobre todo, acompañadas con el entusiasmo de docentes que expresaban su satisfacción de contar con un material necesario para realizar su labor profesional con instrumentos adecuados.

LA CREACIÓN DE CUENTOS INÉDITOS ES UNA AUTÉNTICA APUESTA DE PUBLICACIÓN DE LITERATURA INFANTIL QUE APUNTA  AL FORTALECIMIENTO DE HABILIDADES DE LECTURA


Tres niños de Olanchito, Yoro, muestran sus ilustraciones creadas para el libro El niño que voló en un papelote.

Niñas y niños del municipio de Chinda, Santa Bárbara, evalúan sus mismos trabajos antes de darles el toque final a sus cuentos.


Jorge Martínez Mejía, especialista literario del Proyecto EducAcción comentó que “el impacto positivo de los libros de la Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO, tanto en el entusiasmo del docente como en el de los estudiantes se debe a que están hechos con materiales propios del entorno cultural. Los personajes, los motivos y el lenguaje les es muy familiar. Están construidos con el interés de motivar a reconocerse a través de la lectura y de esa manera se hace más fácil que mejoren sus habilidades de aprendizaje del idioma como herramienta clave para alcanzar otros conocimientos”

La Colección SI CREO Y LEO, ME RECREO, es una de las auténticas apuestas de publicación de literatura infantil en Honduras que apunta con certeza al fortalecimiento de habilidades de lectura a través de la recuperación tanto de la tradición oral de los pueblos originarios, como de la imaginación propia de los niños y niñas de cada localidad; una apuesta que utilizar al máximo el recurso de los conocimientos propios en un marco de valores de respeto a la naturaleza, la cultura de paz, la lengua materna de los pueblos indígenas y afrohondureños  y la equidad de género.



Niños y niñas en Chinda, Santa Bárbara, juegan a los aviones de papel después de una larga faena creativa en la que crearon cuentos, relatos, poemas e ilustraciones.



 Niños y niñas lencas de El Cerrón, Yamaranguila, en el departamento de Intibucá, leen sus recién creados cuentos para el libro El día que las ollas cantaron.


Aunque en Honduras aún no contamos con estudios sobre la existencia de libros en los hogares, a simple vista se observa la ingente necesidad de fomentar la lectura, fortalecer la formación docente y continuar facilitando la producción de textos propios que contribuyan a fortalecer las destrezas lectoras de los nuevos lectores en la comunidad escolar.



Padres de familia de la comunidad indígena tolpán, de San Juan de Orica, en la Montaña de la Flor, Francisco Morazán, traducen textos a su lengua natural, los textos de su tradición oral escritos originalmente en español.




 En primer plano, niñas escriben individualmente sus propios cuentos para el libro Mango sí, mango no; ahora leo yo.













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